WANTED - SE BUSCA (WANTED)
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Wesley Gibson tiene una existencia patética. Su novia se acuesta con su mejor amigo, en su asqueroso trabajo le tiranizan, y depende de medicación para afrontar sus constantes ataques de pánico. Una noche conoce a Fox, que le explica que su padre, quien era el mejor asesino que ha existido, acaba de ser asesinado.
Ficha Técnica
Director: Timur Bekmambetov / Productores: Marc E. Platt, Jim Lemley, Jason Netter, Iain Smith para Universal / Guión: Michael Brandt, Derek Haas, Chris Morgan, según argumento de M. Brandt y D. Haas, basado en el cómic de Mark Millar y J. G. Jones / Fotografía: Mitchell Amundsen / Música: Danny Elfman / Montaje: David Brenner / Efectos especiales: Bazelevs / Intérpretes: James McAvoy (Wesley Gibson), Angelina Jolie (Fox), Morgan Freeman (Sloan), Thomas Kretschmann (Cross), David O'Hara (Mr. X), Terence Stamp (Pekwarsky), Common (El Armero), Marc Warren (El Reparador), Dato Bakhtadze (El Carnicero), Konstantin Khabensky (El Exterminador), Kristen Hager, Chrids Pratt, Brad Calcaterra... / Nacionalidad y año: Estados Unidos / Alemania 2008 / Duración y datos técnicos: 110 min. color 2.35:1.
Comentario
Podría decirse que 2008 ha sido un buen año para las adaptaciones de cómics, al menos en lo relativo a las producciones de años anteriores, y teniendo sobre todo en cuenta películas como Iron Man -propiedad de Marvel- y El Caballero Oscuro -de la mano de DC-, grandes éxitos de taquilla justificados, para variar, por la calidad del producto.
Pero no sólo de las obras en manos de las majors del mundo del cómic se realizan adaptaciones; tras la reciente Hellboy II: El Ejército Dorado, surgida de los personajes creados por Mike Mignola para Dark Horse Comics, ahora es el turno de Wanted, novela gráfica publicada por la también estadounidense Top Cow. Los responsables de ésta última, en su versión impresa, son Mark Millar -quién se rumorea que podría escribir una nueva trilogía sobre Superman, tras el fracaso del Returns de Synger- y el dibujante J. G. Jones.
El responsable de la versión cinematográfica es Timur Bekmambetov -nacido en Kazajstán, parte de la antigua U.R.S.S.-, en su primera película a la americana, apoyado en un guión escrito por algunos de los culpables de que A todo gas y A todo gas 2 existan. Bekmambetov se dio a conocer fuera de su tierra con Guardianes de la Noche y Guardianes del Día, dos curiosas películas -parte de una trilogía que cerrará Guardianes de la Penumbra (en una pre-traducción aproximada), prevista para 2009- que constituyeron un éxito absoluto en Rusia y que tienen tantos detractores como admiradores entre los aficionados al fantástico.
Al paso de un medio al otro ha sobrevivido, en parte, la mala leche de Mark Millar, a quien los lectores de cómics conocerán por sus aportaciones a series como The Authority y a algunos de los Ultimates de Marvel, pruebas de esa mala leche, que puede ser traducida por el apego a la violencia más explícita, el retorcimiento de la figura del superhéroe -herencia directa de Alan Moore y Frank Miller-, y el siempre cínico reflejo del mundo actual.
En el camino han quedado, tras sufrir varios cambios, un grupo de villanos mucho más interesante y pintoresco que el propuesto en la película, así como un sentido del nihilismo que en el cómic va a caballo entre lo repugnante y lo exquisito, y que en la película se ha intentado imitar de una forma bastante vaga. El propio Millar y los productores de la película han justificado estos cambios diciendo que los segundos se hicieron con los derechos del cómic cuando sólo se había publicado el primer número de los cinco que finalmente cerraron Wanted sobre el papel.
Lo que hace el director en este caso es, por lo tanto, coger el genial prólogo del cómic y a partir de ahí construir su película, situándola en un mundo más cercano al nuestro que el de la obra de Millar.
Al principio del metraje conocemos a Wesley Gibson (un inspirado James McAvoy, El último rey de Escocia), quien a través de un monólogo bastante afín al del cómic, y que parece un guiño/homenaje a la presentación del personaje de Edward Norton en El Club de la Lucha, presenta su patética existencia, algo así como una vuelta de tuerca sobre la del mencionado personaje de la película de David Fincher. Al igual que en el cómic, el protagonista en este caso no es un tipo duro y musculoso, sino un loser cuya descripción no cuadra con la del héroe que acabará siendo.
A continuación Bekmambetov nos presenta una parte de la realidad desconocida para Gibson, y con la que tiene que ver bastante más de lo que él nunca imaginaría; en una magistral secuencia que enlaza con una escena en la que el protagonista piensa sobre su padre, que les abandonó a él y a su madre siete días después de que naciera, conocemos a Mr. X, interpretado de forma brillante por el escocés David O'Hara -Braveheart y, más recientementre, Doomsday-, un asesino con habilidades que son las que descubren la existencia de esa otra realidad, en la que prácticamente todo es posible.
Tras esta magnífica secuencia, que es sin duda lo mejor del film -gracias al talento para la puesta en escena de momentos épicos que despliega el director, como ya apuntara en las mencionadas Guardianes de la Noche y Guardianes del Día-, conocemos al personaje encargado de abrirle los ojos al protagonista, una asesina llamada Fox -Angelina Jolie, inmensamente sensual- que le dice que Mr. X es su padre, que éste ha sido asesinado por alguien llamado Cross (Thomas Kretschmann, Blade II)- y que, por lo tanto, él es su heredero. Gibson aprende también que lo que él creía ataques de pánico en realidad no son sino la manifestación de un poder fuera de su control, también heredado.
Hasta este punto los parecidos con otras muchas películas en las que se sigue una trama de descubrimiento/aprendizaje/realización son innegables. Gibson (Luke Skywalker/Neo) es guiado a través de una parte de la realidad cuyas posibilidades desconocía de la mano de Fox (Obi-Wan Kenobi/Morpheo), y el héroe pasa a serlo mientras intenta vengar a su padre, al mismo tiempo que se convierte en él.
Así, queda pronto claro que la trama no es sino una excusa para una sucesión de secuencias de acción del tipo tiroteo/persecución/tiroteo/persecución, todas bastante bien realizadas -destacando de nuevo la buena mano del director-, aderezadas con un par de los ya consabidos “giros inesperados”, aquí algo tramposos.
Con unas interpretaciones bastante correctas -a pesar de un desperdiciado Terence Stamp-, un buen ritmo y unas dosis de humor negro tal vez, en ocasiones, excesivo, Wanted puede ser vista como lo que es, cine de evasión con la intención de emocionar -aunque en la práctica sólo lo consiga en cuanto a lo pirotécnico y lo estético-, con buenos momentos y con otros que, por la intención de rizar el rizo, rozan de manera peligrosa el ridículo de la conocida comúnmente como fantasmada.